La ampliación en casi 290 plazas del actual aparcamiento subterráneo bajo el Paseo de Begoña traerá consigo la remodelación del parque que ofrecerá una imagen homogénea tanto en pavimento como en mobiliario y ajardinamiento. Las nuevas plazas se distribuirán en tres plantas, una que amplía las actuales plazas de rotación y las otras dos que sumarán nuevas plazas para residentes. Todo ello traerá consigo un nuevo acceso peatonal, pero se mantendrán las mismas rampas para vehículos ya existentes. Los cambios en la urbanización de superficie provocarán, además de la desaparición del "anzuelo", el trasplante de los árboles más significativos. La nueva urbanización afectará al área comprendida entre la fachada de edificios de la calle Covadonga y el parque viejo y zona de juegos, además de una tira de pavimento existente en la manzana que bordea la entrada del Jovellanos y la entrada de la calle Covadonga. En definitiva, se aprovechará para pavimentar las áreas que no habían sido remodeladas en la última reforma del Paseo. La ampliación del parking se construirá dentro del ámbito del parque, bajo la calle Covadonga adosada perpendicularmente al aparcamiento existente y comunicado con éste, y atravesará la calle San Bernardo por debajo así como una pequeña franja del espacio de Los Campinos. La obra tiene un plazo de ejecución de 18 meses